Como primer comentario debo expresar tristeza e
indignación en cuanto el tópico de este video; de hecho, en anteriores
participaciones he señalado la grave desigualdad jurídica y de género que se
vive en varios países de Medio Oriente, y desafortunadamente donde impera el
fanatismo de la religión islámica, tendiendo cuidado en no despreciar o
vituperar a tan hermosa religión, cuyas bases y conceptos filosóficos se apoyan
en el amor al prójimo, así como la asistencia humanitaria y la paz; es más,
sobra decir que la palabra Islam, significa, literalmente: "estar en
paz", más bien el comentario va dirigido a los gobernantes, dirigentes de
esos países que de manera abusiva interpretan, únicamente para su provecho, las
sagradas escrituras del Corán, así como aquellos de débil pensamiento, que no
evoluciona su capacidad cognoscitiva y se cierran en su propio mundo lleno de
reglas insensatas, inconcebibles en este mundo globalizado.
En ese orden de ideas, es verdaderamente lamentable que
abanderado un supuesto principio religioso, se denigre de tal manera a la
mujer; que si bien, entre hombres y féminas existen grandes diferencias en
torno al pensamiento y obviamente en el físico, tan bien lo es que somos
iguales en cuanto a la especie, ¡viva la diferencia! es decir el lado femenino
y masculino se complementan no se apartan.
Abundando más, es increíble que en estas alturas, en
ciertos lugares, no permitan que las mujeres tengan una libertad sexual plena,
eso de cercenarles el clítoris para que no tengan sensación, es inhumano y muy
estúpido; opinión similar merece el tema que nos atañe, ASESINATO POR HONOR.
Antes de ver los videos o películas que me dispongo a
disfrutar o analizar, me gusta especular el tema que abordarán con su nombre,
no siendo este caso la excepción; así pues, yo imaginé que vería un documental
respecto a las personas que dan la vida por su patria o por una cuestión de
honor en que la misma persona estuviera involucrada, verbigracia lo que los
samuráis realizaban después de un fracaso u otro acontecimiento deshonroso,
quienes preferían darse muerte cortando su abdomen con su espada para tener un
fin honorable: esta práctica se llama hara-kiri (“corte de estómago”). Este
tipo de suicidio ritual es parte de un código y se conoce como seppuku. También
se podía cometer seppuku cuando su señor o daimyo muriera, o bien mostrar
inconformidad en contra de alguna decisión o actitud de éste.
Sin embargo, desgraciadamente, el tópico fue otro, el
documental nos habla de un honor muy distinto, para mí, enfermizo, debido a que
el homicidio y tortura en nombre del “honor” familiar de una mujer es
irracional. Siento que los realizadores al exponernos un caso “viejo”, y
traspolarlo a la actualidad, nos hace ver que las cosas en esos sitios
(Palestina) no han cambiando un ápice.
En estos momentos son miles de mujeres que cada año son
torturadas y asesinadas acusadas de deshonrar a su familia. La razón, se
explica en el documental, la mujer, es un objeto, que personifica el propio
honor del hombre, ya que es de su “propiedad” y como tal, debe preservarse
virgen y/o casta, ya que, de desconfiar que tiene una relación sexual ilícita,
el objeto se mancha y por ende mancha a su familia o a su cónyuge, por lo que
se debe lavar tal afrenta quitándole la vida, con métodos inhumanos como la
lapidación.
Vaya, que manera tal “civilizada” de arreglar la
situación, y uno se pregunta: ¿y los derechos, dónde están?; para mi lo
ocurrido en el video, así como las muchas muertas más por esa realidad, no es
más que la consecuencia de una compleja y sistemática violación de derechos
fundamentales en agravio de las mujeres, como por ejemplo, todas y cada una de
las diversas “libertades” –libertad de expresión, de elegir, sexual, etc-,
también una seria discriminación contra la mujer.
No obstante que en materia de Derechos Humanos, hay
legislación que trata de prevenir esa situación, como la Convención sobre la
eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, que en su
artículo 1 dispone que:
“A los efectos de la presente Convención, la expresión
"discriminación contra la mujer" denotará toda distinción, exclusión
o restricción basada en el sexo que tenga por objeto o resultado menoscabar o
anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer, independientemente de
su estado civil, sobre la base de la igualdad del hombre y la mujer, de los
derechos humanos y las libertades fundamentales en las esferas política,
económica, social, cultural y civil o en cualquier otra esfera”; mientras que
en su artículo siguiente nos señala las medidas que los Estados Partes se
comprometen tomar para evitarla; nos falta mucho para que tales prácticas dejen
de estar vigentes.
Por otro lado, lo que aún me preocupa más, es le hecho de
que tales sucesos ya están aconteciendo dentro de una sociedad supuestamente
democrática, occidental y garante de los derechos, como es el pueblo inglés,
donde precisamente ocurrió una situación similar a la que nos expuso el video,
el padre de una joven musulmana la mandó matar por rechaza al esposo que la
familia le había escogido y “elegir” a un joven inglés para darle su amor; lo
alarmante es que, no obstante de reportar el abuso sistemático que vivió, la
policía no le hizo caso, ya que era musulmana y terminó muerta; yo regreso con
la pregunta, ¿y los derechos?; no puedo criticar a la sociedad palestina que
aún sigue viviendo como hace siglos a través de sus leyes y creencias, empero,
en torno al caso que exhibo, dónde quedó la protección que el Estado tuvo que
otorgar a esa pobre mujer, la discriminaron por ser musulmán fue total.
No hay conclusión que valga, por ello, ahora me permito
poner a debate en nuestro foro el siguiente asunto:
Con motivo de las múltiples afrentas que los extranjeros
sufren cuando viajan a países islámicos, donde, en algunos de ellos, se tienen
que supeditar a las normas que en ese Estado se siguen, por ejemplo obligar a
las mujeres a taparse la cara o usas burkas, chadors y nikabs; la reacción de
varios países occidentales fue el pensar institucionalizar la prohibición del
uso de tales prendas en sitios públicos, me refiero a países de la talla de
Dinamarca, Holanda, Francia, Italia, Alemania, Gran Bretaña y España, entre
otros, ¿será correcta tal implementación? ¿Es un tratamiento similar al que
reciben sus ciudadanos en esos países islámicos?. ¿Qué dicen?

Creo que estarían en su derecho.
ResponderBorrarSin duda alguna, coincido con el primer comentario, se llama reciprocidad¡¡
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