Un insurrecto había sido condenado a morir en la
horca. por estar en contra de las políticas de la corona, El hombre, cuya madre
vivía en una lejana localidad, solicitó permiso al rey para ir a verla. El
monarca aceptó con una condición: que un rehén ocupase su lugar mientras
permanecía ausente y que, en el supuesto de que no regresase, fuera ejecutado
en su lugar. El rebelde recurrió a su mejor amigo y le pidió que ocupase su
puesto. El rey dió un plazo de siete días para que el rehén fuera ejecutado si en
ese tiempo no regresaba el condenado.
Pasaron los días y, al llegar el sexto, se
anunció la ejecución del prisionero para la mañana siguiente. El rey preguntó
por su estado de ánimo a los carceleros y estos respondieron: «¡Oh, majestad!
Está muy tranquilo. Ni por un momento ha dudado que su amigo volverá». « ¡Pobre
infeliz!» exclamó el monarca.
Llegó la hora de la ejecución y el rehén
estaba relajado y sonriente, incluso cuando el verdugo le colocó la cuerda en
el cuello. Justo cuando el rey iba a dar la orden de ejecución apareció el
insurrecto a lomos de su caballo. El rey, emocionado y en recompensa del
cumplimiento de aquella promesa, concedió la libertad a los dos hombres. Y es
que, cuando hay confianza y lealtad, uno no tiene nada que temer.
Existen diversas definiciones de la Lealtad:
"Lealtad como valor es una
virtud que se desenvuelve en nuestra conciencia, en el compromiso de defender y
de ser fieles a lo que creemos y en quien creemos."
De acuerdo a Aristoteles " Es un término medio entre dos
errores", este término medio se encuentra entre el servilismo
y la deslealtad, este término medio no significa mediocridad, sino
fortaleza y excelencia.
En estos tiempos que estamos viviendo tan polarizados, con la imposición
de pensamientos únicos, la lealtad es un valor en extinción.
Citando a Fyodor Dostoievski; “La tolerancia llegará a tal nivel que las personas inteligentes tendrán
prohibido pensar para no ofender a los imbéciles”.
Desafortunadamente esto ya nos alcanzó, cada vez es menos probable encontrar
personas con estos valores.
Para mí el agradecimiento va de la mano con la lealtad, ya que una persona desagradecida jamás conocerá este valor, “ El agradecimiento es la memoria del corazón”
Vince In Bono Malum

Comentarios
Publicar un comentario