La indiferencia es la causa más eficaz de nuestros males. Opinión sobre el video “Tráfico Internacional de Órganos”
Queridos amigos, al escuchar la palabra “tráfico”, siempre entendemos como tal, la producción de un comercio, pero bajo el agua, ilícito, por ello, expresiones como tráfico de influencias, tráfico de drogas, tráfico de personas, y hasta el tráfico de órganos, nos sugestiona a que abordaremos temas altamente retorcidos, donde mediante la utilización poco ética de diversos factores y lagunas jurídicas, ciertos oportunistas y delincuentes sacan provecho monetario.
El tema que hoy nos ocupa, no es la excepción, el tráfico internacional de órganos, apareja un sin número de situaciones vergonzosas e inhumanas, que por su profundidad y alcances éticos, sociológicos y culturales para muchos de nosotros es tabú; pero desgraciadamente, conceptualizar ese fenómeno como tal, no implica que no sea real, que no consuma vidas, que no exista, que no lacere a la sociedad.
Como es sabido por todos, los trasplantes de órganos humanos, actualmente son una gran alternativa de tratamiento para diversas enfermedades degenerativas o crónicas, y, cabe agregar, en muchos casos la ideal, verbigracia, la falla de órganos tan vitales como el corazón, el hígado o riñones, con ello, la humanidad ha sido favorecida para que muchas personas continúen con una buena calidad de vida; gracias a “la vida” que les regalan los donantes voluntarios.
Actos desinteresados de amor al prójimo y bondad, son principios morales que están muy por encima de la avaricia y la desesperación, estas dos últimas palabras, que aquí escritas tal vez no digan mucho, pero puestas en marcha, respecto al trasplante de órganos, (su concepto), son terribles, degeneran el propósito y fin de tan noble aplicación médica; puesto que, prácticamente es la razón, el impulso que da génesis al tráfico ilegal de órganos.
Ahora bien, respecto del video que nos atañe, me sentí un poco decepcionado de su contenido, de su propuesta, debido a que, si bien, nos expone una problemática mundial, también lo es que fue muy ligera a la hora de externar las causas y, sobe todo, las consecuencias de este mal, es decir, en términos coloquiales, lo aprecié “Light”.
No cabe duda que, las causas de este flagelo social son, entre otras, que considero las más graves, la pobreza, que obliga a la gente a vender sus cuerpos, la desesperación de otros por alargar su vida, la avaricia y oportunismo de algunos codiciosos sin moral, y sobre todo falta de políticas públicas a nivel global que concienticen a sus poblaciones respecto de lo beneficioso para toda la sociedad de donar.
En cuanto a este punto, estimo inconcebible, como lo vemos en el video de marras, hacer una política pública el lucrar con los órganos de los ejecutados, tal como lo hacía (hace) el gobierno chino, donde muchísimas personas necesitan de un trasplante pero en vez de ello, cotizan el órgano separado al mejor postor de occidente; en ese orden de ideas, la visión de este país asiático de no encuadrarse a lo que llama “imperialismo de los derechos humanos”, tras discurrir que: “los derechos humanos se debían considerar en el marco de las particularidades nacionales y regionales y en el contexto de los diversos bagajes históricos, religiosos y culturales” y que además: “el control de los derechos humanos violaba la soberanía estatal, y que condicionar la asistencia económica a la actuación en materia de derechos humanos era contrario al derecho al desarrollo”1 , es totalmente incongruente con lo que hacen a los cuerpos de los ajusticiados, como nos lo narra el propio documental en estudio, ya que, según la tradición china, a los muertos no se les debe extirpar ningún órgano para que este tranquilo en la otra vida, luego entonces, no pueden exigir lo que no dan.
Obviamente el tema da para muchos comentarios; es de sobra mencionar que en nuestros diversos países hay legislación en la materia, por ejemplo, en México, el delito de tráfico de órganos lo encontramos en el artículo 461 de la Ley General de Salud, que a la letra dice: "al que traslade o realice actos tendientes a trasladar fuera del territorio nacional, órganos, tejidos y sus componentes de seres humanos vivos o de cadáveres, sin permiso de la Secretaría de Salud, se le impondrá prisión de cuatro a quince años y multa por el equivalente de trescientos a setecientos días de salario mínimo general vigente en la zona económica de que se trate.
Igual sanción se aplicará al que traslade o realice actos tendientes a trasladar fuera del territorio nacional tejidos de seres humanos que puedan ser fuente de material genético (ácido desoxirribonucleico) para estudios geonómicos poblacionales en contravención de los artículos 317 Bis y 317 Bis 1 de esta Ley. Si el responsable es un profesional, técnico o auxiliar de las disciplinas para la salud, a la pena anterior se añadirá suspensión en el ejercicio de su profesión u oficio hasta por siete años.”
De igual forma, el artículo siguiente dispone: “Artículo 462.- se impondrán de seis a diecisiete años de prisión y multa por el equivalente de ocho mil a diecisiete mil días de salario mínimo general vigente en la zona económica de que se trate:
I.- Al que ilícitamente obtenga, conserve, utilice, prepare o suministre órganos, tejidos y sus componentes, cadáveres o fetos de seres humanos, y
II. Al que comercie o realice actos de simulación jurídica que tengan por objeto la intermediación onerosa de órganos, tejidos incluyendo la sangre, cadáveres, fetos o restos de seres humanos, y
III. Al que trasplante un órgano o tejido sin atender las preferencias y el orden establecido en las listas de espera a que se refiere el artículo 336 de esta Ley.
En el caso de la fracción III, se aplicarán al responsable, además de otras penas, de cinco a diez años de prisión. Si intervinieran profesionales, técnicos o auxiliares de las disciplinas para la salud, se les aplicará, además suspensión de cinco a ocho años en el ejercicio profesional, técnico o auxiliar y hasta seis años más, en caso de reincidencia.”
Empero, sobre el llamado "turismo de trasplantes", que ocurre cuando pacientes ricos viajan a sitios remotos para comprar, literalmente órganos extraídos a hombres, mujeres y niños de países pobres, no ha tenido tal cobertura protectora, un esfuerzo loable es el informe de la ONU al respecto del tráfico de órganos, que pudiera parecer legal, pero que realmente es manejado por mafias enteras dedicadas a ello.
Otro problema, o al menos lo ocurre en mi país, es el abandono de investigación ministerial sobre el tópico, no obstante de que, a diario los medios de comunicación, generalmente escritos, nos informan de la desaparición de personas, del arrebato de hijos a sus padres, etc., el gobierno sigue sin tomar cartas, exponiendo que tales casos son esporádicos y no tienen nada que ver con el tráfico de órganos, ya que, suponen que en México: “es prácticamente imposible que exista una organización criminal dedicada a traficar con órganos, debido, se argumenta, a que la realización de un trasplante requiere de un alto grado de especialización del personal médico, así como material e infraestructura de alta tecnología que sólo tienen algunos hospitales en el país.” http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/496667.el-trafico-de-organos-en-mexico-es-un-mito-pg.html
Finalmente termino mi disertación con una cita de un liberal mexicano ejemplar José María Lafragua Ibarra, que espero sirva de estímulo para no cejar en el empeño de prepáranos más, de no ser flemáticos a la hora de abordar este tema: “La indiferencia ha sido la causa más eficaz de nuestros males”.
Es cuanto…
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