AL GRAN
TENAMAZTLE
Señor
de Nochistlán.
De
indómito guerrero a ínclito defensor de los Derechos Humanos
Dedicado
a un gran, querido y viejo amigo; natural de la tierra de este señero
personaje; eficiente y dedicado profesionista y sobre todo un GRAN MAESTRO y
GUÍA en cuestiones de vida, templanza política, honor y lealtad.
Vayan
pues estas palabras a mi GRAN AMIGO:
J. JESÚS LUIS BLANCO.
Prefacio.
Recuerdo, viejo amigo, aquellas tardes
que, después de acordar los asuntos laborales nos enfrascábamos en perennes
charlas; particularmente, acerca de la historia de México; tal vez, querido
amigo, veías en mí a ese joven idealista que antaño fuiste y te entretenía mis pensamientos;
mientras que en ti, redescubrí otro guía en el esforzado viaje de la vida; ambos
complementarios; ambos, andariegos.
Pues bien, llega a mi mente una tarde
en especial, una en la que me hablaste, precisamente del “indio Tenamaztle”
(sic), ese que le dio muerte al infame Pedro de Alvarado; al escucharlo, mi
corazón se aceleró y te bombardeé de preguntas, y tu, encarrilado, contestando
cada una de ellas; sobresalió entonces tu tierra natal, cuna de nuestro héroe.
Déjame te confieso, que esa ocasión, querido
amigo, me instigó a investigar más sobre tan especial personaje, me parecía increíble
que uno de los vencidos le hubiese dado muerte al conquistador –justa
retribución-
Así pasaron los años, los días, los
meses, tantos vericuetos que salté –la rueda de la fortuna- hasta que, como
defensor de los derecho humanos, en una investigación que realizaba para mi
especialización en tal materia, di con diversos documentos que hacían
referencia al gran caxcan y su interacción con un extraordinario jurista y
antecesor de los derechos humanos modernos: Fray Bartolomé de las Casas; lo que
dio pie a un renovado interese por conocer más acerca de tan particular encuentro
entre él guerrero y él sacerdote.
Cabe decir, que si bien, sabía algunos
aspectos de la llamada Guerra Chichimeca “la conquista del norte de México”, el
adentrarme en la vida y obra de Tenamaztle, me permitió conocer, comprender, y
hasta por qué no, comulgar con las ideas que los alzados tenían, ya que, como
veremos, éstas, se compaginan totalmente con las disposiciones de los derechos
humanos actuales.
Dentro de la nueva base cognitiva que
me dejó el análisis e investigación del personaje que nos atañe, destaca que:
Tenamaztle, era un gran señor de sus tierras, un líder en la batalla y
precursor de la guerra del Miztón, así como luchador “de toga” incansable ante
los tribunales de la península.
Toca el turno, no ha resumir la
biografía de este peculiar hombre, sino más bien, al puntualizar su visión de
la situación que su pueblo enfrentaba; de las decisiones que tomó pensando en
el bienestar de su gente; lo que con ello legó, no sólo a los mexicanos, si no
a toda la humanidad, mediante sus acciones, discursos y disertaciones, las
cuales irreductiblemente desembocan en genuinas aportaciones a la normatividad
actual de los derechos humanos.
Es decir, en reconocer al gran
Tenamaztle como una referencia internacional e insoslayable al hablar del
respeto y tutela de los DERECHOS HUMANOS.

Guauuuu que maravilloso ....
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